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Cada día me da más ASCO

Hace ya unos años (fácilmente unos 6-7) que el aparato de TV se ha convertido para mí en un electrodoméstico totalmente prescindible. Para ser exactos, las dos razones por las que no he prescindido de ella aun son:

– No vivo solo, y las personas que viven conmigo sí hacen uso de la TV (para verla, se entiende)

– Tengo un par de consolas de videojuegos y, las veces que las uso, necesito un aparato de TV

Por lo demás, hace mucho que la TV dejó de tener algún tipo de interés para mí. Y me suelo cabrear bastante cuando alguien la pone estando yo en la habitación, momento que aprovecho para desaparecer de ella.

Como no la veo, no sé qué tipo de cosas se hacen, pero noticias como ésta hacen que me reafirme cada vez más en mi postura. Resulta que un programa de Tele 5 va a traer a la mujer cuyo esposo agredió y dejó al borde de la muerte al profesor Antonio Neira simplemente por defenderla de los malos tratos que estaba sufriendo. Se ve que los responsables de la programación de las cadenas de TV no contemplan ningún tipo de escrúpulo para subir la audiencia.

No entiendo como esa ESCORIA, que compararía con la mierda si no tuviera más respeto por ella que por todos esos bastardos hijos de mil padres, no está entre rejas hace decenios.

Que asco me da la TV, cada día más…

Vía meneame

El Spider-man español

Vaya por Dios…

Ahora resulta que Spiderman, el segundo héroe de mi infancia (después de Mortadelo), creado en 1962 por Stan Lee y Steve Ditko, tenía un predecesor español, creado en 1944.

El hombre araña español

El hombre araña español

¿Plagio de Stan Lee y Steve Ditko?, ¿simple casualidad?

Sacado de meneame

Un chico llama a un programa de radio sobre ateísmo para afirmar que tenía la prueba de la existencia de Dios. Y el chico, sin que nadie le ayude, se demuestra a si mismo que su prueba es falsa. Ovación de los locutores incluida.

Visto en meneame

Ironías

Tu crees en un ser sobrenatural invisible que te habla y te guía….. esquizofrénico
Tu y un millón mas creen en un ser sobrenatural invisible que les habla y les guía…. una muy respetable creencia religiosa.

Visto en meneame

Crítica de Wall-E

Disponible en Nebulared, sección de cine

Nota: 9

Wall-E, abreviatura de “Waste Allocation Load Lifter Earth-Class”, es un pequeño robot que lleva 700 años haciendo lo mismo: recoger y compactar basura. Cuando los humanos huyeron de una tierra contaminada hasta el extremo, se olvidaron de apagarlo, y ha seguido cumpliendo con su labor durante todos estos años, con la única compañía de una pequeña cucaracha. Pero de repente, su monótona vida da un vuelco. Una enorme nave espacial trae consigo a un elegante y estilizado robot femenino, EVE, de la que Wall-E se enamora perdidamente. Pero, ¿quién es realmente EVE y por qué está aquí?

He ido a ver esta película dos veces en el plazo de un fin de semana. Y he dedicado unas cuantas vueltas en la cama a reflexionar, y buscarle las cosquillas. Todo con una única finalidad: buscarle algún defecto. Finalmente, he descubierto una nimiedad, un minúsculo “problema”, que para mí carece de importancia alguna. E hice todo eso, porque me resistía a creer lo que sentí tras salir de la sala después de la primera proyección. Y lo que creía, y sigo creyendo pese a ese “rasponcillo”, es que había asistido a una de las mejores películas de todos los tiempos. Una auténtica Obra Maestra de principio a fin, que trasciende los límites de la animación, y que proporciona al espectador una experiencia que sólo unos contados títulos pueden proporcionarle.

Me resistía a creerlo, porque me parece prácticamente sobrenatural que se pueda crear semejante maravilla con un ordenador. Y siendo además, durante gran parte del metraje, una película muda. Pero no debemos olvidar que estamos ante los magos de la animación. Auténticos prestidigitadores capaces de sacar del sombrero (y esto es un guiño al corto que precede la película) una historia a ratos tierna, a ratos divertida y a ratos totalmente trágica, protagonizada por una suerte de “Buster Keaton meets ET meets Número 5”, cuyos ojos transmiten todas las emociones necesarias. Ni siquiera hace falta una cara, o una palabra más allá de “Eva”, para enamorarnos perdidamente de este montoncito de chatarra.

Wall-E es, de lejos, el mejor personaje que ha creado nunca Pixar. Tiene el carisma de Woody, de “Toy Story”, y la ingenuidad y torpeza de su compañero, Buzz. También el enorme corazón de Sulley, de “Monsters Inc.”, y la valentía y arrojo de “Mr. Increible”, dispuesto a darlo todo por los que ama. Tiene un poquito de todos esos personajes, y también, como ya se ha dicho, un muchito de Buster Keaton, de ET y de Número 5. De esa mezcla sale nuestro robot protagonista, y es capaz de despertarnos la misma admiración que todos ellos juntos. Y capaz de enamorarse hasta la última tuerca de EVE, ese femenino robot cuya apariencia es, inconfundiblemente, obra de Apple, poseedora de parte de las acciones de Pixar. Incluso suena igual que un Mac, al iniciarse (pequeño detalle friki que hace las delicias de desviados como yo).

EVE es muy distinta a Wall-E. Ágil, valiente, rápida, y mortal. El poderoso rayo que dispara con su brazo derecho no encuentra pared que se le resista. Es ella la heroina de la Historia, y la que tiene que salvar a nuestro torpón cubito de tuercas de mil y un peligros. Sí, chica salva a chico. Un detalle elegante y distinto, made in Pixar.

Hay más robots, por supuesto. Robots de todos los pelajes. Robots entrañables, robots tontos, robots malvados… y ese es el único “defectillo” que le encontré a esta maravilla. Nuestros protagonistas tienen el apoyo de una serie de aliados, cuyo peso en la trama es escaso, y un pelín forzado. Pero sin duda una gran estrategia para llenar las estanterías de los grandes almacenes, los Happy Meal y los Huevos Kinder de figuritas de aquí a Navidades. Un defectillo sin importancia, que en absoluto empaña el conjunto de la película.

Pero no todos los protagonistas son robots. También hacen su aparición los seres humanos. Y aquí es donde entra, una vez más, la absoluta genialidad de Pixar. La Humanidad a la que asistimos, es una Humanidad 700 años en el futuro. Una Humanidad menos humana que nunca. A medida que vamos conociendos a estos seres humanos, la historia deja de ser una tragicomedia para convertirse en ciencia-ficción pura, con más que notorios homenajes a “2001: Una Odisea en el Espacio”, para muchos, la Obra Cumbre de Kubrick. ¿En qué se han convertido los seres humanos?, ¿vamos por ese camino realmente? Todo son pequeños detalles que te hacen pensar “eso podría pasar realmente”. Todo cuidado hasta lo más mínimo, con una precisión de relojero, como nos tiene acostumbrados esta factoría de genios. Toda la historia encaja con una perfección exquisita.

Y la genialidad de Pixar, como ya hemos dicho en ocasiones, no se limita a unas maravillosas historias y unos personajes que se quedan marcados en la retina durante años. Su genialidad, como no podía ser de otra forma, también brilla en el aspecto técnico. La ciudad derruida y cubierta de basura que Wall-E se encarga de limpiar, es absolutamente asombrosa. El nivel de realismo ha llegado a unas cotas insuperables. Me vienen a la mente ciudades similares, pero en película de imagen real, como “Soy Leyenda” o “28 días después”. Y a la ambientanción tenemos que añadirle otras virguerías técnicas, como desenfoques, filtros que simulan “visión robot”, hologramas, texturas (el aspecto de EVE es… buf), sombras, física, etc. Detalles que pueden pasar por alto en el momento, y que precisamente por eso son excepcionales. Encajan perfectamente en el contexto de la historia, y no chirrían por ningún lado.

En resumidas cuentas. Pixar vuelve a superarse a si misma con su novena película. Cuando parece imposible que puedan hacerlo mejor, lo hacen. Cada nueva película demuestran que están a años luz de cualquier estudio, sea de animación o de imagen real. Demuestran que la colección de Oscar que tienen ahora mismo, debería multiplicarse por dos, y así lo hará, si siguen por este camino y el mundo del cine aun tiene decencia y cordura. Y dentro de unos años, maravillas como ésta se consideraran clásicos irrepetibles de la Historia del Cine, de esos que se hacen una vez cada tres o cuatro lustros, y que permanecen en la memoria durante mucho más tiempo. Chapeau, Pixar.

Chan Chan es más que una canción, es una seña de identidad del pueblo cubano. No fué compuesta, fué “soñada” por el gran Compay Segundo en el año 1987:

“Yo no compuse Chan Chan; la soñé. Sueño con la música. A veces me despierto con una melodía en la cabeza, oigo los instrumentos, todo muy clarito. Me asomo al balcón y no veo a nadie, pero la escucho como si estuvieran tocando en la calle. No sé lo que será. Un día me levanté escuchando esas cuatro noticas sensibles, les puse una letra inspirándome en un cuento infantil de cuando yo era niño, Juanica y Chan Chan, y ya ves, ahora se canta en todo el mundo”.

Es su canción más importante, es cantada por numerosos músicos y se ha hecho mundialmente famosa. La versión más conocida es la de Buena Vista Social Club.

La letra de Chan chan dibuja una estampa típica de la vida en el campo y está basada en una leyenda popular entre los campesinos cubanos.

La música se enmarca dentro del son cubano, un estilo de música que nace de la fusión de elementos de la música española con elementos de música africana allá por finales del siglo XIX y principios del XX y que floreció entre las clases sociales humildes de la época.

Es un ritmo repetitivo y rico en melodías, acompañado por estribillos cantados a coro. Destila elegancia e invita a bailar.

Los grupos soneros incorporan numerosos instrumentos tales comos guitarras, bajo, trompeta, tres cubano, bongó, claves, maracas… la función de la mayoría de ellos es crear el característico ritmo tan rico en timbres.

Música de sombreros blancos con sabor a ron, ritmo viejo que suena a Cuba.

Referencias:

Supersticiones: El Reiki

He decidido darle entidad propia a los post en los que hablo de chorradas pseudocientíficas y magufadas varias. Los encuadraré en el grupo de las “supersticiones”. Y para hoy, una relacionada con esta noticia que he oido esta misma mañana:

Cascos “budistas”

Anonadado me he quedado con esto. Una empresa va a comercializar unos cascos con los colores de la religión budista, y un mantra dibujado. Hasta aquí nada del otro mundo. Al fin y al cabo, miles de motoristas se decoran sus cascos con tatuajes y simbolos que creen “llenos de significado”, pero de los que únicamente les fascina la estética. El tema está en que algunos monjes budistas han asesorado para la creación de los cascos. De hecho, durante una entrevista televisada, uno de ellos se ha puesto a hablar de que eso será un valor añadido para los usuarios, porque aprovechará la energía de unos de los chakras del cuerpo y les ayudará a tener menos accidentes.

Ahí es donde quiero centrarme. Los chakras. Fuertemente relacionado con el Reiki, como ahora veremos. Junto con el feng-shui, estamos ante los términos más usados por los místicos de medio pelo, que creen poder condensar siglos de cultura oriental leyendo un par de libruchos comprados en la semana de Oriente de algunos grandes almacenes.

El Reiki es una de las llamadas “terapias alternativas”, proveniente de Japón, y que viene a significar “Energía Vital Universal”. Los “terapeutas”, dicen sanar a sus pacientes acercando sus manos hacia la parte del cuerpo a sanar, transfiriéndole la mencionada “energía universal”. Curiosamente, la misma habilidad se le atribuye a Jesús de Nazaret, y a muchos otros “profetas” a lo largo de la Historia. Pero claro, al venir de un país oriental, y al ser “oriental” sinónimo de “sabio”, pues ya es otra cosa. Ya mola.

¿Y de dónde viene este cúmulo de disparates? Pues tiene su origen en un monje japonés, Mikao Usui, nacido en 1865. En una de sus sesiones de meditación en la montaña, dijo haber sido iluminado y dotado con la capacidad de catalizar la Energía Vital Universal. A partir de entonces, se supone que podía curar con sus propias manos.

Usui murió a la edad de 62 años (¿demasiado joven para quién decía poder sanar a los demás con sus manos?), y poco se sabe sobre su vida. Lo que sí se sabe es la cantidad de leyendas que, en vista de la ausencia de datos reales, han inventado sus seguidores. Una gran suerte de milagros y curaciones le han convertido en una especie de Mesías nipón.

A partir de él, todo un linaje de “reikistas” han defendido las habilidades de su maestro. Una de las más importante es la Hawayana Hawayo Takata (1900-1980), responsable de “occidentalizar” esta “sabiduría” oriental. Vamos, la que la convirtió en negocio, que es lo que hace frotarse las manos a los magufos. Se estima (datos no contrastados) que, entre 1940 y 1980, año de la muerte de Takata, la buena mujer se embolsó cerca de 200 mil dolares, a base de “sanar” a familiares, amigos y cualquier fumado “new age” que se acercara por la isla y quisiera participar en ese circo.

Pero claro, como toda buena disciplina magufa, el Reiki tiene sus reglas, diseñadas específicamente para cubrirse las espaldas. Recordemos que “magufo”, no es ni mucho menos sinónimo de “idiota”, y que la sinvergonzonería requiere grandes dosis de habilidad social y picardía. Veamos esas reglas:

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